Ensayo de la pelicula into the wild
Ensayo: Into the wild
La película Hacia rutas salvajes, cuenta el viaje
auténtico de Christopher McCandless, un muchacho que opta por dejar atrás su
familia, su identidad social y las comodidades materiales para adentrarse en
los inmensos panoramas del norte americano. Más que simplemente relatar un
viaje físico, la historia se transforma en una indagación intensa sobre la
libertad, la soledad y el significado de vivir. Esta redacción reflexiona
acerca de la propulsión hacia "desaparecer" de la sociedad
contemporánea, el conflicto entre lo ideal y lo real, y el mensaje que deja la
vivencia de Christopher.
Un aspecto de la película que resulta muy
interesante es la forma en que Krakauer describe la hostilidad de la realidad
en contraposición con el idealismo de McCandless el medio ambiente. Chris
deseaba un lugar puro, distante de las reglas sociales, pero la vida salvaje no
perdona equivocaciones. La muerte a la que finalmente llegó fue resultado de la
falta de preparación y del exceso de confianza, demostrando que el idealismo
puede convertirse en algo destructivo si no hay prudencia. No obstante, no es
posible reducir su historia a una mera imprudencia. McCandless, además,
representa un espíritu profundamente
humano: la aspiración de vivir con intensidad, de afrontar los límites y de
hallar significado más allá de lo establecido.
En este sentido, sus ideas están vinculadas con las
de escritores como Thoreau o Tolstói, que también promovieron una existencia
sencilla y en conexión con la naturaleza. La familia tiene un rol fundamental
en el libro. Chris se escapa de las tensiones y los conflictos con sus padres,
y su resolución de interrumpir toda comunicación es un reflejo de dolor y
rebeldía. El libro nos anima a contemplar la
relevancia de la comunicación, del perdón y del reconocimiento de las
diferencias entre las generaciones.
El objetivo de este ensayo es pensar acerca de los
temas principales que surgen.
del trabajo: la búsqueda de identidad, el vínculo entre los humanos y la
naturaleza, el repudio hacia la sociedad de consumo y la soledad como medio de
aprendizaje. Bajo el seudónimo de Alexander Supertramp, Christopher McCandless
se volvió un emblema de rebelión contra un sistema que él tenía por vacío y
materialista.
Chris toma una decisión radical: regala sus ahorros de 24.000 dólares a Oxfam, deja su automóvil y quema el dinero restante.
Hasta corta la comunicación con su familia.
Para él, era fundamental terminar con su pasado y comenzar de nuevo. Se asigna un nombre distinto:
Alexander Supertramp, con quien se siente libre y en control de su propio destino.
Este cambio de identidad simboliza su búsqueda de autenticidad.
En la reflexión, observamos que todos queremos, de alguna manera, ser nosotros mismos y distanciarnos de lo que los otros nos imponen.
Sin embargo, aquí es donde se aprecia el aspecto peligroso: rechazar totalmente los vínculos familiares y el pasado puede tener efectos dolorosos.
Tras donar sus ahorros y romper todos los
vínculos con su familia, para iniciar una vida nómada en la que perseguía la
libertad y la autenticidad. La historia de su vida despierta tanto crítica como
admiración, dado que hay quienes lo consideran un héroe romántico y otros lo
piensan que es un joven presuntuoso e imprudente.
Durante un periodo de tiempo cercano a dos años, Chris viaja por el país caminando, haciendo autostop o en canoa.
Esta sección de la película tiene un gran componente visual, con paisajes impresionantes que enfatizan el concepto de libertad.
A lo largo de su camino, Chris se encuentra con individuos que tendrán un impacto en su vida, puesto que siempre da y recibe cariño en cada encuentro, aunque nunca permanece.
Siempre sigue avanzando, enfocado en su objetivo: alcanzar Alaska.
A pesar de que aspiraba a estar solo, Chris no podía dejar de relacionarse con los demás.
Chris anhelaba un lugar puro, apartado de las reglas sociales; sin embargo, la vida salvaje no perdona equivocaciones.
La muerte fue la consecuencia de su imprudencia y confianza desmedida, lo que demuestra que el idealismo puede ser destructivo si no se ejerce con prudencia.
En 1992, Chris por fin llega a Alaska. Para él, era
el lugar donde demostrar que podía sobrevivir solo, sin depender de nadie ni de
nada. Allí encuentra el famoso autobús abandonado 142, que convierte en su
hogar.
Al principio, vive momentos de gran alegría: caza,
escribe en su diario, contempla la naturaleza. Parece haber encontrado lo que
buscaba: una vida simple, en contacto directo con la tierra.
Pero con el tiempo, la realidad dura de la
naturaleza se impone. El hambre, el frío y el aislamiento empiezan a
desgastarlo. Intenta volver a la civilización, pero el río Teklanika, que antes
había cruzado, se convierte en un torrente imposible de atravesar. Está
atrapado.
Aquí se confirma la idea de que la libertad
es valiosa, pero no basta el idealismo si no hay preparación y prudencia. La
naturaleza no es romántica, es dura y exigente.
En sus últimos días, Chris comete el error mortal de confundir plantas venenosas con comestibles.
Su salud empeora con rapidez.
Débil y enfermo, entiende que no podrá sobrevivir.
Su última meditación la escribe en su diario antes de fallecer:
"La felicidad solo es real cuando es compartida".
Con esta afirmación, admite que la soledad lo hizo aprender mucho, pero también entender que la vida cobra sentido cuando se vive con otros.
Por último, fallece en el autobús a la edad de 24 años.
Esta historia me ha dejado varias lecciones como:
Es aceptable desear ser libre y perseguir la verdad, pero no debemos perder de vista nunca lo que significa estar preparados y actuar con prudencia.
A pesar de que existan conflictos, no podemos rechazar totalmente a los demás: la familia y los amigos son elementos clave en nuestra vida.
La felicidad no solo reside en la soledad o en los paisajes, sino también en compartir momentos con quienes amamos.
No obstante, la película no solo se dedica a
ensalzar ese ímpetu. Cada vez que Christopher se encuentra con otros seres
humanos como los hippies, ancianos solitarios, granjeros muestra que la gente
es, de manera ineludible, un individuo de conexiones. La naturaleza lo nutre a
nivel espiritual, pero el cariño de los demás le brinda sentido. La célebre
frase que anota en su diario, "La felicidad solamente es verdadera cuando
se comparte", muestra que el aislamiento total, en vez de ser liberador,
puede transformarse en un engaño existencial.
El desenlace trágico en Alaska refuerza esta idea.
Su muerte no se presenta como castigo moral, sino como consecuencia de una
idealización: creer que la autosuficiencia total equivale a plenitud. La
naturaleza, imponente y bella, se muestra también indiferente y peligrosa. Así,
la película invita a reflexionar sobre la delgada línea entre valentía y
temeridad, entre la búsqueda de uno mismo y el abandono de quienes nos aman.
Hacia rutas salvajes no es solo la historia de un joven que desafía la sociedad; es un espejo de nuestras propias ansias de libertad y de los riesgos de confundir independencia con desconexión. Su mensaje final parece claro: la autenticidad no se halla únicamente en huir del mundo, sino en aprender a relacionarnos con él de manera consciente. La experiencia de Christopher nos recuerda que la naturaleza puede ser maestra y refugio, pero que el sentido profundo de la vida se construye en el encuentro con los otros. La verdadera aventura quizá consista en hallar ese equilibrio.
Bibliografias
López, C. (2015). Naturaleza y libertad en Hacia
rutas salvajes. Universidad Autónoma de Madrid.
Smith, J. (2008). Freedom and Isolation in Into the
Wild. Journal of American Studies, 42(4), 789-804.
Krakauer, J. (1996). Hacia rutas salvajes (Into the
Wild). Barcelona: Editorial RBA.
Krakauer, J. (1996). Into the Wild. New York:
Anchor Books.

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